jueves 28 de mayo de 2009

豊川稲荷 - Toyokawa Inari

No se encuentra entre los destinos preferidos de los turistas, de hecho ni siquiera es popular entre los propios japoneses, la mayoría de los cuales no sabrían señalar donde está Toyokawa en el mapa; pero personalmente creo que Toyokawa Inari es un templo que merece ser visitado.
Toyokawa es una ciudad de alrededor de 120.000 habitantes, que se encuentra en la prefectura de Aichi, a unos 60km en línea recta de la capital prefectural Nagoya. Pese a que 120.000 habitantes son aproximadamente (un poco menos) los mismos que tenemos en mi ciudad, León, las calles de Toyokawa están prácticamente vacías, tanto es así que el viajero tiene la extraña sensación de estar en una especie de Domingo perpetuo. Parece ser que con el paso del tiempo Toyokawa ha compartido el destino de muchas otras poblaciones japonesas de convertirse en ciudad dormitorio en detrimento de los grandes núcleos urbanos, en este caso Nagoya. A decir verdad, en el Inaka (áreas rurales) ya no quedan demasiadas oportunidades. En cuanto a comunicaciones, en tren Meitetsu (ferrocarriles de Nagoya), se tarda aproximadamente una hora desde la estación de Nagoya hasta Toyokawa Inari. En la siguiente imagen se puede apreciar la localización exacta de Toyokawa dentro de Aichi.
Descubrí Toyokawa de una manera fortuita, ya que una de las estudiantes de intercambio de la universidad de Nanzan que vivió temporalmente en mi casa (su nombre es Mami), es de allí. Cuando en Marzo de 2008 Mami me dijo que fuera a Toyokawa, yo le prometí que así lo haría. Y como lo prometido es deuda, en Marzo de 2009, justo un año después, me deje caer por allí. Los padres de Mami se portaron muy amablemente conmigo invitándome a comer en su casa. Gracias a Sumire, la mamá de Mami (suena raro, lo sé xD) que nos deleitó a todos con una deliciosa comida, probé por primera vez el Inarizushi una variedad de Sushi que me supo a auténtica gloria.

Mi familia japonesa

Después de comer fuimos a lo que íbamos en principio, a ver el templo. A escasos minutos a pie desde la estación, se llega a la puerta principal del santuario y nada más cruzar el umbral te das cuenta de que no estás en un templo cualquiera, ya que Toyokawa Inari es enorme, sobre todo relativamente al tamaño de la ciudad. Pero antes de entrar en detalle, vamos a ponernos en situacion. Inari, es una deidad del Shinto. Es el/la (a veces se le representa como hombre y a veces como mujer) kami de las cosechas y de la fertilidad, y sus mensajeros son los kitsune (zorros). Es por eso que este templo esta atestado de estatuas de zorros. Al principio te extraña mucho ver estatuas de zorros con cara de pocos amigos (la verdad es que asustan un poco) pero cuando te explican la historia todo adquiere sentido.
Las estatuas de los raposos suelen aparecer en pareja (macho y hembra) aunque también se las puede ver aisladas, y llevan pañuelos (yodarekake) rojos al cuello, anudados por los fieles en señal de respeto. El rojo es el color asociado a Inari, es por ello que en los templos dedicados a él se pueden ver motivos rojos, ya sean los Torii o los pañuelos de los zorros. Pero aunque el honsha (本社) o parte principal del templo es digna de ver ya de por sí, lo más espectacular está adentrándose un poco más en que bosque en el que esta emplazado el santuario. Después de purificarnos las manos y pedir deseos siguiendo el rito de ofrenda-reverencia-deseo-reverencia-palmada (esto no es correcto, pero de todos modos hay que tener en cuenta que el modo de hacerlo varía dependiendo de si estás en un jinja 「神社」 o templo sintoista, o en un tera 「寺」 o templo budista) y hacer Omikuji, en el que por cierto, por primera vez en mi vida saqué daikichi (大吉, gran suerte), nos adentramos en la foresta que hay tras el templo principal.
Como se puede observar en la fotografía, la escena impresiona. Tras un torii flanqueado por dos zorros sentados en sendos altares inscritos con la palabra 奉献 (houken, ofrenda), se abre una senda que penetra en lo profundo del bosque transcurriendo entre centenares de banderas escritas a mano por fieles procedentes de todo Japón. Vi rúbricas de habitantes de Sapporo, de Naha, de Tokyo, de Osaka, de Nagano, de Yokohama, de Kyoto, de Hiroshima... y un largo etcétera, muchas veces firmando en nombre de una empresa, pidiéndole a Inari un futuro próspero para las finanzas de la misma.
Tras unos minutos admirando este inusual paisaje, se lleja al verdadero corazón de Toyokawa Inari: un promontorio en el que descansan cientos de estatuas de zorros con pañuelos rojos, de distintos tamaños y con todo tipo de expresiones faciales (aunque para ser sinceros la mayoría asusta). Todos estos kitsune son ofrendas de otros templos de la geografía nipona. Las dos chicas japonesas que me acompañaban confesaban estar un poco asustadas, en concreto Mami que dice que por las noches este lugar es bastante tétrico. No se como será por la noche, pero yo sentí una tremenda sensación de paz entre aquellos zorros. Es posible que a algunas personas les parezca un sitio siniestro, pero a mi me pareció hermoso, y la verdad es que creo que merece la pena meterse entre pecho y espalda dos horas ida y vuelta desde Nagoya para ver esto. A continuación os dejo algunas fotos y un video tomados allí.




jueves 30 de abril de 2009

展望台 - Observatorios

A pesar de la frecuente (por no decir cotidiana) actividad sísmica de Japón, sus grandes ciudades, estando a la vanguardia la capital Tokyo, están atestadas de rascacielos que se alzan majestuosos sobre la jungla de asfalto, que surgen desde lo más profundo de ese mar de color gris que se extiende en todas direcciones. Hay gente que tiene verdadero terror a las alturas, y en el extremo opuesto están las personas que sienten fascinación por los lugares elevados, personas entre las cuales yo me incluyo. Dicho esto cito una frase que me dijo una amiga japonesa no hace mucho, "Hay dos cosas a las que les gustan las alturas, al humo y a los tontos". Supongo que querría meterse conmigo, y no sé por qué razón alguien a quien le gusta subir alto se le considera un tonto, pero según ella en Japón se dice eso. Cosas raras aparte, quería comentaros que si os mola eso de subir bien alto y mirar el horizonte, en Japón hay un montón de sitios que deberíais visitar. Paso a citar los 4 que visité en mi último viaje a 日本.


東京タワー ・ TORRE DE TOKYO (Tokyo) [332 m.]
Es probable que estemos hablando de, junto con Shibuya quizás, el lugar más famoso de Tokyo. Algunos la comparan con la Torre Eiffel, pero su hermana japonesa, aunque emblemática y unos 8 metros más alta (332 metros segun la Wikipedia), no tiene ni la mitad de encanto y fama que puede tener la joya de la corona de París, al menos a mi modo de ver. Eso no quita que la Torre de Tokyo sea un lugar digno de ser visitado. De hecho, si vas a Tokyo, uno de los sitios que deberías visitar es éste.

Cómo llegar: Se puede llegar andando en unos 15 minutos desde Roppongi, no hay pérdida ya que la Torre se ve desde bastante lejos. Bien es cierto que hay una parada de metro de la línea Hibiya (H05 - Kamiyacho) de la cual la Torre de Tokyo está bastante cerca.

Precio: Hay dos tarifas, una para llegar hasta el mirador principal y otra para subir hasta el mirador superior, bastante más pequeño. En total te puedes gastar unos 1500 yenes.

Algunas imágenes tomadas desde la Torre de Tokyo:












森タワー ・ TORRE MORI (Tokyo) [238 m.]
Es probable que la Torre de Tokyo tenga mucha más fama pero también es cierto que el mirador que hay en el museo de arte contemporáneo de la Torre Mori, en pleno Roppongi Hills, tiene unas vistas muchísimo más espectaculares. Sin duda merece la pena darse una vuelta por Roppongi y subir a lo alto de este espectacular rascacielos, el más alto de Tokyo hasta que en Ikebukuro construyeron uno aún mas cercano a los dominios de las nubes. Tiene un mirador interior, anexo al museo, y un mirador exterior, en la azotea-helipuerto del edificio. Coincidencias del destino, del 2 al 19 de Marzo esa azotea se encontraba cerrada por tareas de mantenimiento así que nos quedamos con las ganas.

Cómo llegar: No tiene pérdida. Hay que bajarse en la estación de Roppongi (Parada H04 de la Línea Hibiya) y desde cualquiera de sus salidas buscar un edificio tremendamente alto, no os va a caber duda de que la Torre Mori es ESE edificio tan alto de ahí xDD Por si hubiera alguna duda, en su entrada principal hay una escultura horrorosa (desde mi punto de vista) de una araña.

Precio: 1500 yenes más o menos. En este sentido el precio es bastante estándar para esta clase de miradores en todo Japón.

Fotos y vídeos desde la torre Mori:





En el video se oye que digo "11 de Marzo de 2008" pero no, es de 2009.
No se que clase de empanada me llevo a decir 2008 xDD


ランドマークタワー ・ Torre Landmark (Yokohama) [296 m.]
Si los dos lugares que os describo aquí arriba resultan ser puntos de obligada visita para el turista, la Torre Landmark de Yokohama no solo es que no le vaya a la zaga, si no que es mucho más espectacular, desde el momento en el que el entorno de este emplazamiento lo conforman lugares a su vez dignos de una visita, como son el distrito Minato Mirai 21 y el parque de atracciones Cosmo, con la noria Cosmo Clock a la cabeza (112 metros en su punto más alto, y tarda 15 minutos en dar una vuelta sobre su eje). El mirador de la Torre Landmark, conocido como el Sky Garden, se encuentra en la planta 69 del edificio y el ascensor que comunica este mirador con las plantas más bajas pasaba por ser el más rapido del mundo (alcanza la velocidad de 12,5 metros por segundo, o lo que es lo mismo 45 km/h, subiendo más de 60 plantas en menos de 45 segundos) hasta que se construyó la Torre Taipei 101. Desde luego no sé como será el ascensor de la susodicha Torre taiwanesa pero a mi en este elevador casi me estallan los oidos, ¡qué dolor! xD Hasta aquel momento yo solo había subido a miradores durante el día, y la verdad es que tuve suerte de que mi primera experiencia observatorial nocturna tuviera lugar en la Torre Landmark. Viendo las fotos y el video que aparecerán a continuación sabréis por qué digo ésto.

Cómo llegar: Desde Tokyo se puede llegar desde la estación de Shinagawa en unos treinta minutos. Basta con coger la linea JR Keihintouhoku-Negishi hasta la estación de Sakuragi-cho en Yokohama. Como ocurría con la Torre Mori en Roppongi, al salir de la estación no vais a tener problema ninguno en localizar la espigada Torre Landmark.

Precio: Alrededor de 1500 yenes. Yo no se para que pongo apartado "Precio" por que siempre os diré lo mismo xDD

Imagenes y video tomados desde la Torre Landmark:






梅田スカイビル ・ UMEDA SKY BUILDING (Osaka) [173 m.]
El Sky Building es el edificio alto más bajo (valga la rebuznancia) de los que visité en Japón, de hecho hay hasta seis edificios más altos que este en la misma Osaka, pero en este caso lo que más me llamo la atención fue la propia estética de la estructura del mismo, en lugar de las vistas que se pueden admirar desde el observatorio de turno. No sé si describir al Umeda Sky Building como dos edificios en uno, un edificio partido en dos o qué, el caso es que a mi me moló bastante. Otra cosa que me sorprendió bastante de este mirador fue una especie de sala de meditación super rara a la que bautizamos Consejo Jedi por la forma redonda de la sala y por los asientos (y porque somos unos frikis, para qué negarlo xDD). Como novedad añadir que en este caso sí que pudimos acceder a la azotea del edificio y contemplar el paisaje de Osaka sin tener que estar tras un cristal.

Cómo llegar: Este tiene tela. Yo no se si es porque no teníamos ni idea de lo que hacíamos y pasamos algo por alto, pero nos llevó bastante rato llegar hasta el Umeda Sky Building. Nos bajamos en la estación de Umeda de la línea Midousuji (que está al lado de la estación de JR Osaka, no confundir con Shin-Osaka, que es la del Shinkansen) y empezamos a dar vueltas hasta que vimos algún edificio que tuviera algo que ver con la concepción mental que teniamos del Sky Building. Lo encontramos rápidamente pero el problema era que nosotros no lo sabíamos (estaba de lado y no se diferenciaba de los edificios monobloque de alrededor y como no es excesivamente alto es difícil distinguirlo si no lo ves de frente). El caso es que anduvimos hacia allí y tras dar un considerable rodeo de 15~20 minutos llegamos hasta el Umeda Sky Building.

Precio: Adivinad xD

Fotos:









Por cierto, en todos estos miradores ponían una especie de música (llegué a pensar que ponian el mismo disco en todos los edificios) New-Age Chill-Out con toques de Shakuhachi, Shamisen y Koto que molaba bastante. En fin, que espero haberos metido un poquito en ganas (si no las teníais ya, claro xD) de ir a estos lugares de altos vuelos. Volveré a escribir por aquí pronto. じゃあね!

jueves 16 de abril de 2009

Intento de Nanpa

Dícese del Nanpa de la acción de abordar a una mujer desconocida y persuadirla para que te acompañe a alguna parte y pasarlo bien los dos juntos, con todo lo que ello conlleva y que no necesito ilustrar ni explicar aquí mismo xDD Vulgarmente podríamos resumirlo como "ligar" pero yo no me atrevo a condensarlo en tan sólo un vocablo ya que por mucho que intente explicar lo que es el Nanpa con mis palabras, nunca llegaría a describirlo con la exactitud y el rigor que el arte del nanpeo se merece.

Pero no por ligar a saco eres un nanpa de verdad. En cierto modo se podría decir del Nanpa que es un modo de vida, de tal manera que para ser un buen nanpa tienes que adoptar una estética muy concreta. La mayoría de estos chicos tienen el pelo largo, teñido de rubio o de castaño claro y bien rociado de laca para llevarlo al más puro estilo Goku. Y en muchos casos tienen la cara bronceada o maquillada para que su rostro parezca más oscuro. La verdad es que en ese sentido se asemejan a las Gals. En cuanto al vestuario, vale cualquier cosa que esté a la moda y a ser posible que parezca bastante cara. En Osaka, primer lugar donde ví una gran concentración de nanpas, perdominaban los zapatos terminados en punta (y con tacones), y había personajes con vestimentas realmente estrafalarias, asemejandose a príncipes de cuento de hadas.

Los Nanpa pueden ir solos pero también los puedes ver juntos en grupos de unos cuantos, y nada más ven una chica o unas chicas más o menos lindas, uno o dos de ellos se acercan sin ningún tipo de pudor y entablan una conversación que en muchos casos no tiene continuidad, pero en la que en el menor tiempo posible tratan de hacer reir a la chica con chistosas bromas a la par que intentan engatusarlas para ir juntos a alguna parte. Estoy seguro de que les rechazan más de 50 veces cada noche pero de lo que también estoy seguro es de que tienen éxito, si no no estarían 8 horas merodeando en las calles con más ambiente hasta que se hace de día.

Hay cientos de posts sobre el Nanpa en cientos de blogs de maniacos de Japón como yo, y no quiero repetir lo que ya hay, así que paso directamente a contaros mi experiencia personal en el arte del nanpeo xDDD Sí, sí, no os riáis, al menos no os riáis ahora que ya habrá tiempo luego. La noche del 15 de Marzo de 2009, estando yo en Osaka, a mis amigos David y Xavi, y a mí, nos dio por darnos una vuelta por Dotonbori, una calle paralela al río del mismo nombre, situada en la zona de Nanba, en Minami-ku. Lo habíamos visto de día (aquí os adjunto unas cuantas imagenes de Dotonbori y Ebisu-bashi, el puente que cruza el río Dotonbori y que también es conocido como Hikkake-bashi o Nanpa-bashi porque siempre está atestado de nanpas) y aunque el ambiente en cuanto a cantidad de gente es más o menos el mismo (siempre está petao), si siempre se ha dicho que por la noche todos los gatos son pardos, será por algo.








El caso es que tras un par de Asahi de medio litro estábamos listos para comenzar el asalto. David, uno de mis compañeros, ya venía con cierta experiencia en esto del nanpa, ya que lo practicó alguna vez en sus anteriores expediciones por Japón, y aparte de eso tiene una caradura impresionante y es un sinvergüenza de no te menees, así que eso nos ayudó mucho para establecer contacto con las lugareñas. Nuestro plan para esa noche no era llegar muy lejos, con llevarnos a unas cuantas chicas al Karaoke lo hubieramos considerado un pedazo de éxito. Fuimos rechazados un par de veces, David utilizaba la táctica de ir-a-saco y yo abordaba el tema de una manera más indirecta. En una tienda de omiyage (recuerdos y souvenirs) saqué mi flamante y novísimo diccionario electronico comprado una semana santes en Akihabara (Tokyo) y simulé que no sabía leer el Kanji que me salía cuando intentaba traducir "imán" (de los que se ponen en el frigo) así que pregunté a un grupo de chicas a ver si eran tan amables de decirme como se leía eso. Siempre les hace mazo de gracia cuando les hablas en japonés, así que aprovechamos ese cachondeito para soltarles la bomba "venís con nosotros al karaoke?" y se miraron entre ellas mientras por bluetooth(R) se envíaban la excusa de rigor para decirla todas juntas a coro: "es que es muy caro y no tenemos dinero". Eran 5 chicas así que envalentonarnos y decirlas "bah, os invitamos" hubiera sido una bravuconada que nos dejaría en la ruina, así que pasamos del tema y buscamos otro grupo de chicas.


Al volver a salir a la calle nos encontramos con el típico problema que tiene el consumir cerveza: la necesidad imperiosa de ir al baño. Así que David, ni corto ni perezoso y haciendo nanpa hasta sin querer, le fue a preguntar dónde demonios había un baño a la repartidora de panfletos más cachonda y más pintada como una puerta de todo Dotonbori, que sorprendida por sus palabras en japonés comenzo a mirarle y a agarrarle del brazo y del cuerpo en general de una manera, cuanto menos, lasciva. Después de ir al baño del Tsutaya (tienda 24h de discos, libros y DVDs) inevitablemente volvimos a hablar con nuestra amiga panfletera y le confesamos que estabamos intentando hacer nanpa y le pedimos que nos diera algún consejo de cómo tratar a las chicas Osakenses. Nos atendió amablemente y nos dejó caer que yendo nosotros 3 solos al Karaoke también lo íbamos a pasar bien, afirmación de la cual se puede extraer la conclusión de que nos estaba diciendo "dejad de perder el tiempo que no os vais a comer un rosco e id directamente al karaoke". Y es que no hace falta ser pitonisa para, nada más vernos la cara, intuir las posibilidades que tenemos.

Después de departir por última vez con nuestra amiga pintada como una puerta (la podéis ver en al foto de arriba) pensamos en otra táctica para entablar conversación con las mozas lugareñas. Fuimos a un Game Center, y de camino a la planta en donde están las máquinas de purikura, con la excusa de que no sabíamos utilizar esos trastos del diablo (realmente se necesita un master para saber manejarlas), preguntamos a un par de chicas que también se dirigían al mismo sitio. Se ofrecieron gentilmente a ayudarnos e incluso se sacaron las purikuras con nosotros. Te puedes echar un rato largo haciendote purikura porque no solo es sacarte las fotos, sino retocarlas, esperar a que las imprima la máquina y luego recortarlas (unos 15 minutos te puede llevar todo este trajín). Satomi y Chinatsu se llamaban aquellas dos chicas, siendo Satomi la que captaba toda nuestra atención porque, aunque no quiero parecer un troglodita con mis palabras, he de decir que estaba tremenda. Pasamos media hora divertida juntos (un par de sesiones de purikura) y al final, cuando les invitamos a que vinieran con nosotros a cenar y al Karaoke, dijeron que regresaban a casa, con la manida excusa del último tren. Tal y como predijo nuestra querida amiga de los panfletos, aquella noche del 15 de Marzo de 2009, Xavi, David y yo fuimos solos al Karaoke, y estuvo divertido.


Cinco días después tendría lugar un nuevo intento por parte de mí y de David. Nos quedo una espina clavada y queríamos volver a intentarlo para ver si, esta vez sí, nos llevabamos el gato al agua. Comenzamos con las cervezas, y pasamos por el licor de ciruela y más cositas para entrar en calor (la verdad es que hacía bastante frio) y pronto comenzamos las aproximaciones. Se sucedieron los fracasos: cuando no era porque pasaban de nosotros nada más saludar, era porque a los 3 minutos de estar hablando aparecían sus novios. Pero dicen que a la tercera va la vencida, y eso pensamos nosotros cuando tras preguntarles a dos chicas "¿Estáis ocupadas?" nos respondieron con un "No, no lo estamos. Venid con nosotras!". Nos llevaron a un Gyaru-bar (un bar de chicas) en el que nos jodieron 5000 yenes por media hora "hablando" con ellas (no nos hacían ni puto caso) y bebiendo Shochu (o al menos eso decían ellas porque para mi eso era agua en un 90%). En ese momento no me importó mucho porque estaba bastante borracho pero a la mañana siguiente me dió bastante rabia pensar que nos habían estafado. Nos vieron la cara de gaijines salidos y nos dieron bien por el saco. Después de intentarlo un par de veces más, y con el frío de las 3 de la mañana calando mis huesos, me volví al hotel. pensando en que esa era mi última noche libre en Osaka, y despidiendome de Dotonbori.



Por cierto, David esa noche pilló cacho, en el karaoke poco después de irme. ¡A ver si el problema iba a ser yo!

miércoles 8 de abril de 2009

Reencuentro (8 de Marzo de 2009)

Hola a todos. Hace ya más de 10 días que regresé de mi segundo viaje a Japón y aunque tiempo he tenido de sobra para escribir mis crónicas de dicho viaje, me han faltado las ganas. Y es que, ¿Quién se libra de la tristemente famosa depresión post-vacacional? Máxime cuando al regresar te espera una inminente vuelta al trabajo. La primera vez que fui a Japón, justo hace dos años, era estudiante y al volver falté a todas las clases que creí conveniente hasta que me recuperé física y mentalmente. Ahora que soy un empleado de empresa privada, no me puedo permitir esos lujos. En fín, voy a dejarlo, que tampoco quiero daros la chapa con mis movidas depresivas.

Quería contaros mis impresiones sobre mi reencuentro con Tokyo y con Japón en general. El vuelo se me hizo larguisimo la anterior vez, y en esta ocasión no resulto ser menos largo, pero ya estaba preparado para lo que se me venía encima y no me resultó tan insufrible como hace dos primaveras. Las 11 horas y media desde Frankfurt hasta el aeropuerto de Narita me parecieron 11 horas y media, largas, pero soportables. Al llegar esperamos un poquito más de lo normal por las maletas pero todo estaba en orden, cogimos el Narita Express y una hora después estábamos en la estación de Tokyo. Supongo que es algo que probablemente ocurra siempre que viajas varias veces al mismo sitio pero cuando llegué a Tokyo me dió la impresión de que nada había cambiado, de que aquel 14 de Abril de 2007 no cogí el avión de vuelta a casa. Me pareció que no me había ido nunca de allí, todo me resultaba extrañamente familiar. Digo "extrañamente" porque en realidad no había pasado más que unos pocos días en Tokyo dos años atrás y, a pesar de eso, tenía la sensación de haber pasado allí mucho tiempo. Ir en la Yamanote hasta Ueno, hacer norikae para coger la línea Hibiya hasta la estación de Minowa, muy cerca de la cual se encuentra nuestro hotel (el Matsushima, el mismo de 2007), fue algo demasiado normal para mí. No se, a decir verdad esperaba que el regreso fuera mágico, y pensaba que iba a tener las mismas sensaciones que hace dos años pero realmente fue como hacer algo que haces todos los días, como ir al trabajo (con la diferencia de llevar un pesado equipaje, eso sí). En cierta manera me decepcionó el kimochi que tuve al llegar. Supongo que la primera vez es la que tiene más encanto, y siempre la recuerdas con más cariño.

Al llegar al hotel nos encontramos en la misma situación que en Abril de 2007: no podíamos hacer check-in hasta las 15:00. Así que dejamos las maletas allí y nos dispusimos a hacer nuestra primera comida en Japón en este viaje. Y como no podía ser de otra manera, optamos por el Katsukare-raisu, que coincidencias del destino (o no) fue el último rancho que tomamos en Narita dos años antes. Y aunque está muy bueno, probablemente aquel Katsukare haya sido el último que comeré en mucho tiempo porque, como ocurre con todo, te acabas cansando, y yo ya me he cansado xDD

En el lapso de tiempo entre el final de la comida y la hora del check-in, nos fuimos a dar una vuelta por Akihabara, a cuatro estaciones de distancia en metro desde Minowa. Era el primer día y no habíamos pegado ojo en el avión, pero si hay algo que quita las penas es gastar dinero, y qué mejor sitio que Akihabara, paraiso de la tecnología tokiota. Yo iba con la idea de pillarme un denshi jisho (diccionario electrónico), que me vendría de perlas para poder estudiar Japonés sin tener el ordenador encendido delante (fuente inagotable de distracciones) para mirar el WWWJDIC; y finalmente así lo hice, aunque no sin trabas. Y es que, tonto de mí, fui con una tarjeta de débito (cuando en Japón y generalmente en el extranjero solo funcionan las de crédito, y no siempre), y tuve que pagar ¥40.000 en efectivo (al cambio actual unos 300€), lo cual me supuso en problema, ya que no me salían las cuentas para llegar al final del viaje con dinero, pero bueno, esto es un tema que se solucionó y que ya tocaré en otras entradas del blog. Me pillé un Casio EX-word XD-SF7500, último modelo, en Yodobashi-Akiba. No es que entienda mucho de modelos de diccionarios electrónicos pero puesto así como que impresiona más xDD Por supuesto, no hace falta decir que ese día se me quitaron las ganas de comprar nada más...

Después de nuestro periplo por Akihabara, regresamos al hotel, y esta vez sí, nos dieron las llaves. Entramos en nuestra habitación, mucho más pequeña y cochambrosa que la de hace dos años y abrimos las maletas, (des)colocamos un poco todo y nos duchamos, para quitarnos ese maravilloso olor a viaje con el que los pasajeros de un vuelo de largo recorrido son bendecidos. Tras un descanso merecido y necesario reunimos fuerzas para darnos un paseín por, cómo no, Shibuya.


Pillamos la Yamanote desde Ueno hasta Shibuya y llegamos a las cinco y media de la tarde (en Marzo a esa hora en Japón es casi noche cerrada ya) con la idea de darnos una vuelta una hora o así, y de regresar para el hotel, porque no estábamos muy sobrados de energías (el viaje había sido muy largo y apenas habíamos descansado). El caso es que fue llegar allí y, aunque hiciera bastante frío (5ºC), nos sentimos revitalizados y estuvimos desde las cinco y media hasta casi las once de la noche dando vueltas por Shibuya y yendo al Shidax (Karaoke). Tenía muchísimo mono de Karaoke y me quedé agusto cantando un par de horitas. Y bueno, como hoy ya he escrito demasiado, y las imágenes valen más que mil palabras, os dejo unos vídeos por aquí.







En fin, que espero no tardar un mes entero en volver a escribir xDD
Jaa ne!

viernes 6 de marzo de 2009

Shuppatsu

Ha llegado la hora de partir para nosotros. Tras una larga espera llena de acontecimientos más desafortunados que afortunados, es el momento de partir hacia nuestro segundo viaje a Japón. Desde el día 8, jornada en la que llegaremos a Tokyo, hasta el dia 27, viviremos 3 semanas de periplo nipón, esperemos que llenas de anécdotas y aventuras, que plasmaré aquí, en este blog (últimamente bastante abandonado), a mi regreso.


3,2,1... LIFTOFF!!