Consejo

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Llegar a la meta tras dar rodeos y perderse por el camino aporta muchas más cosas que avanzar directamente hacia ella

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Kyoto



Hoy, en mitad del pandemonio de los exámenes (en este caso EL EXAMEN), quiero escribir un poco sobre la ciudad que presta su nombre a mi blog. Alone in Kyoto es un tema de Air, un grupo new age francés, que compuso esta pieza para la película Lost in Translation. Sobre estas líneas, las escenas en las que Scarlett se pasea por la antigua capital imperial con Alone in Kyoto de fondo.

La verdad es que desde hace tiempo el nombre de Kyoto resuena en mi cabeza, o en los títulos de mi fotolog, o en mi nick del messenger, incluso cuando aún ni siquiera había ido. Nunca he sabido por qué. No soy una persona supersticiosa (salvo cuando juega el Madrid :P)... normalmente no creo en esta clase de cosas, pero quizás sea una clase de presentimiento, premonición o quién sabe, un ataque de prescencia.


Cuando estuve en Kyoto, ni a mi amigo ni a mí nos pareció la ciudad mas animada del mundo, pero tampoco nos importó ya que no solemos ser el alma de la fiesta. La verdad es que yo sentí algo especial allí, dejando trocitos de mi alma aquí y allá. Para mí fue algo de lo más espiritual. En nuestro primer viaje a Japón, principalmente repartimos nuestra estancia entre Kyoto y Tokyo, y si nos preguntas nada mas llegar de Japón te decimos que preferimos Kyoto con seguridad. Ahora, con el paso del tiempo las cosas ven en perspectiva, sin el heat of the moment, Tokyo no estuvo tan mal.

Pero si antes tenía razones, por muy abstractas o subjetivas que fuesen, para que me gustara Kyoto, ahora tengo la razon definitiva: Eri. ¿He aquí el trasfondo de mis premoniciones?


Maldigo mi indecisión en el pasado, doy gracias por el presente y espero que mi determinación no se vea doblegada por las adversidades en el futuro. En otras palabras, deseo que la razon definitiva para mi devoción por Kyoto siga ahí mucho tiempo ^^