
Para los que estéis interesados en viajar, y no hayáis ido en avión jamás en la vida (que hay mucha gente que está así) personalmente os recomiendo comprar los billetes con antelación, porque luego, por esos mismos asientos Economy Class en los que vais a ir, otros que han remoloneado durante más tiempo a la hora de pillar los dichosos billetes van a pagar bastante más que los que lo hayan hecho antes. Puedes tener suerte, y pillar uno barato a última hora de estos que no estan cubiertos todavia y la compañía quiere ocupar el avión entero a toda costa, pero eso no es compatible con un viaje programado, a no ser que quieras hacer una visita improvisada. No es necesario comprar los billetes con tanta antelación como hicimos nosotros, que viajábamos en Abril de 2007 y ya los teníamos comprados desde Septiembre de 2006, pero tres meses antes está bien. Tanto mi amigo Carlos como yo, adquirimos dos de Economy Class (más conocida como clase turista) con el seguro más caro por 1007€. Tengo claro que para otra vez al seguro le van a dar por el saco, porque me hubiera salido por menos de 850€ ida y vuelta a Tokio. El planning de vuelo con Finnair era el siguiente:
IDA
Domingo 1-4-2007 10:00 Madrid - Helsinki (llegada a las 14:00 hora local) Domingo 1-4-2007 17:00 Helsinki - Tokio (llegada a las 9:00 hora local)
VUELTA
Domingo 15-4-2007 11:00 Tokio - Helsinki (llegada a las 15:00 hora local) Domingo 15-4-2007 17:00 Helsinki - Madrid (llegada a las 20:00 hora local)
Como no teníamos demasiada idea sobre cómo desenvolvernos en un aeropuerto y acerca de las vicisitudes que podrían acontecernos en un viaje así, preguntamos a mucha gente las sempiternas dudas de "¿Qué podemos llevar en la cabina?", "¿Qué aparatos podemos llevar encendidos en el avión?", etcétera, etcétera... Realmente, pese a que a veces parezca que es un coñazo todo lo que hay que hacer para viajar en avión, no es para tanto. Lo que es un verdadero rollo es meterse 14 horas de vuelo en un día, como os explicaré más adelante.
Cuando vives a 350km del aeropuerto, el hecho de que tengas que coger un avión que sale a las 10 de la mañana te plantea el siguiente dilema: viajar el día anterior y pernoctar cerca del aeropuerto, o bien viajar durante la noche. Nosotros optamos por un viaje nocturno, ya que dentro de los enormes gastos que nos supuso el viaje a Japón, una noche de hotel más, siendo totalmente prescindible, abultaría inutilmente el presupuesto. Así que a las 2:30 subimos a un autobús que nos llevaría a Barajas. Llegamos al aeropuerto internacional a eso de las 7:30. Al entrar a la Terminal 4, estábamos más perdidos que un mono en un museo, así que nos dimos un paseo, ya que teníamos un poco de tiempo, para encontrar las ventanillas de Finnair, donde deberíamos facturar. Tuvimos suerte y las encontramos, y nos pusimos en la "pole position" antes de que apareciera un pelotón de 50 japoneses detrás nuestro. Dicen que si te pasas de 20kg de equipaje te cobran por cada kilo extra que lleves, pero no suelen ser tan estrictos, a no ser que lleves 40 o 50, claro. Si llevas 24 o 25 no te van a decir nada, al menos los de Finnair. Una vez facturado te dan un ticket para que lo guardes con el Boarding Pass y ya puedes ir a pasar el control y entrar a lo que podemos llamar la verdadera terminal del aeropuerto, donde tú buscas tu puerta de embarque y te quedas ahí a esperar. Pero bueno, no es tan fácil, porque las puertas se van acotando a una zona de la terminal y finalmente siendo designadas definitivamente con el paso del tiempo, a medida que se acerca la hora de despegue. Hay un montón de pantallas de información repartidas a lo largo y ancho de la terminal donde puedes comprobar hacia dónde debes ir.

Esperar. Esa es la tónica en un viaje de estas características. El que no sea paciente que se lo tome con filosofía, si no lo va a pasar muy mal. Yo no soy paciente, pero como estaba cumpliendo mi sueño de ir a Japón, y además no había dormido en toda la noche y estaba cansadísimo, me lo tomaba con cierta calma. Con solo media hora de retraso, lo cual es una bendición, partimos hacia Helsinki. En este primer vuelo fue relativamente llevadero y soportable, fueron 3 horas y media aproximadamente desde España hasta Finlandia. Aproximándonos al aeropuerto de Vantaa, saqué algunas fotos de la capital finesa por la ventana.

Una vez en el aeropuerto, accedimos rapidamente a las zonas de embarque, donde en uno de los múltiples Duty Free que encontrarás si viajas por ahí, me compré una bolsa tamaño industrial de m&m's para entretener a mi estomago. En un aeropuerto no te sientes solo del todo por muy raro que sea ese país para tí, porque hay mucha gente como tú, muchos viajeros que saben de volar lo mismo que tú, y que tienen la misma idea que tú de lo que se van a encontrar. Viajeros somos todos al fin y al cabo. A las cinco y media hora de Finlandia (una más que aquí), nos subimos a este avión, bastante mas grande que el que nos trajo a Helsinki. Los dos eran Airbus pero no se mucho sobre el tema de los aviones, asi que no podría especificar el modelo exacto de cada uno de ellos.

Esta vez nos tocó la fila central de asientos. La ventanilla tendría que esperar para otra ocasión. Esperamos una media hora dentro del avión hasta que este despegó, con cierto retraso pero dentro de un horario razonable. Nada más despegar puse el reloj con la hora de japón, ahora marcaba las doce de la noche y por las ventanillas entraba un sol de justicia, era raro... pero en cierta medida ya me estaba preparando para el dichoso Jet Lag. Una hora después disfrutamos de la, desde mi punto de vista, "maravillosa" experiencia de comer en el avión. Y es que la comida del avión para mí es de las cosas mas repugnantes que he probado... Creo que no hay nada más artificial y precocinado que la comida del avión. La comida de McDonald's me parecería dieta mediterránea al lado de esta otra. Cuando estaba allí tenía hambre y me la comía (casi toda) pero cuando Carlos y yo en los días posteriores nos acordábamos, nos daba mucho asco.

Para este Santiago, el horror no había hecho nada más que comenzar. Cuando pasó una hora dije: "anda, si ya ha pasado una hora". Pero al contrario que la primera hora, que se me paso 'volando', las otras ocho y media me parecieron 40. Porque pense que podría pegar ojo, pero nada más lejos de la realidad. Los asientos de la clase turista no son el lugar más comodo para dormir y sobre todo, si tienes la 'suerte' de tener un niño pequeño detrás que no para de llorar durante todo el viaje, ese cúmulo de cosas se convierte en una cruz. Al principio me pude distraer viendo Nada Sousou, la película que comenté en la pasada entrada del blog, pero cuando en una misma jornada, ves tres soles y dos lunas, no duermes, y ves 4 veces la misma película, te empiezas a cuestionar ciertas cosas, como tu cordura, por ejemplo. Menos mal que teníamos el canal de seguimiento del vuelo por GPS, al que nosotros bautizamos "Programma". Dentro de los canales que tienes disponibles para ver en la pantallita del asiento de delante, puedes ver información sobre la posición en el mapa, la dirección, la velocidad, la altura y la temperatura exterior.

Esta bastante bien para mirarlo de vez en cuando y saber por donde vas. Lo jodido es cuando te quedas mirándolo y ves que no se mueve... ¡Qué mal! La verdad es que os deseo que lo llevéis mejor que yo esto de hacer vuelos intercontinentales, porque si no lo pasaréis realmente mal. Por cierto, para que no os sorprendáis, durante el viaje reparten formularios para rellenar para los extranjeros, que son necesarios para entrar en Japón, para controlar la inmigración y tal. Más vale que llevéis bien el inglés o el japonés si queréis rellenarlos bien. Porque yo se algo de japonés y me considero diestro con el inglés y tuve que pedir otro formulario, porque me equivoqué.
Pues bien, después de 10 horas que parecieron 10 días, llegamos al aeropuerto internacional de Narita, canjeamos nuestro JR Pass en la oficina correspondiente, y sin casi tiempo para reaccionar cogimos el expreso hacia Tokio, donde cogeríamos el Shinkansen hacia Kyoto. Fue una movida el primer día... (que en realidad fueron 3 días). El caso es que volvería a pasar todo este via-crucis otra vez solo por ir a Japón. Sobre todo ahora que tengo una razón poderosa para ir. Lo que no tengo es montante suficiente... ¡Qué lástima! Habrá que esperar.
En cuanto a la vuelta deciros que llegamos al aeropuerto de Narita y comprobamos con una mezcla de puteo y resignación que el vuelo a Helsinki había sido retrasado 2 horas, por lo tanto perderíamos el enlace hacia Madrid. Cuando llamé a casa para comunicarles las nuevas no se pusieron muy contentos. ¡Pero qué le iba a hacer yo! Estas cosas pasan todos los días. Al llegar a Vantaa, efectivamente el vuelo hacia Madrid ya había partido. Y no había vuelos, ni conexiones desde otros destinos, que nos llevaran de vuelta a España hasta el día siguiente. Así que tras darle al inglés durante un rato (en esos momentos sentí lo mucho que merece la pena saber inglés) nos facilitaron una habitación de hotel para pasar una noche hasta el día siguiente, que cogimos otros dos aviones, uno a Bruselas para hacer escala hacia Madrid...La verdad es que es un rollo viajar tan lejos porque te metes entre pecho y espalda tus 3, 4 días de desplazamientos facilmente, pero de todos modos, merece la pena, vaya que si la merece ^^


2 comentarios:
サンちゃんすまない_| ̄|○
http://mykit.jp/pc/caramelorange/
こっちにリンクしておいて☆
いやちがった・・
リンクしたかったら、しておきたまえ(´∀`)
飛行機の写真、こわいって!
前に乗ったことを思い出す(笑)
Muchas grácias por esta entrada ^____^ Me gustan las entradas que hablen sobre el avion, aunque sea una entrada muy antigua xD
"Los dos eran Airbus pero no se mucho sobre el tema de los aviones, asi que no podría especificar el modelo exacto de cada uno de ellos."
Bueno, eso te lo ponia en el billete que imprimes desde casa, en el de verdad no lo sé. Pero supongo que sería un A321 de BCN-HEL i el gordo un A340.
Publicar un comentario en la entrada